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miércoles, 1 de marzo de 2017

The Legend of Zelda -Virtual Console-


Parecía que nunca iba a suceder, o que faltaba mucho, pero ocurrió a finales de Febrero: Después de varios días concienciándome de ello, me senté para no levantarme sin acabarme de una vez por todas este juego.


The Legend of Zelda, el primero de todos, originalmente para NES en 1986, que he podido jugar en mi 2DS porque se puede comprar vía eShop por 4,99€. Desde bien pequeñita yo he sido muy fan de la saga, comenzando por el Ocarina of Time de la N64, envidiando a todos mis compañeros de clase que tenían una GBA para jugar a los Oracle, y continuando con el A Link to the Past y el A Link Between Worlds. No podiendo jugar a los juegos de la Wii, me decidí por volver al origen de la saga, para descubir cómo comenzó todo, para poder decir que lo he jugado, pero, aunque ya me había enfrentado a retos como el primer Megaman y Castlevania, no imaginaba esta locura.

El argumento no es ninguna sorpresa: Para proteger el sagrado Triforce del principe de la oscuridad, Gannon, la Princesa Zelda divide una de sus piezas en 8 fragmentos antes de ser capturada. ¿Nuestra misión? Reunir estos fragmentos para reconstruir la pieza e ir a salvar a Zelda. La dificultad, sin embargo, es una auténtica pesadilla. De verdad. La dificultad de este juego se ríe a carcajadas de todos nosotros porque está bien claro que se hizo apropósito para que el jugador compre la guía del juego, porque las pistas que se te dan dentro del juego son más bien escasas, no mas comenzar se te otorga tu primera espada y se te deja sólo y sin más diálogos en el mundo de Hyrule, por lo que, encontrar la primera mazmorra sin guía es una casualidad, pero es que el resto de juego, sin guía, es mucho más que un reto, prácticamente imposible, como mínimo, tienes que consultarla para saber dónde están las mazmorras, muchas de ellas ocultas a la vista. Aún así, la dificultad llega más allá, aunque conforme avanza la aventura tengas acceso a mejores armaduras y espadas, tu equipo inicial y la inexperiencia hace del principio de la aventura algo muy complicado, y las mazmorras, aunque con mapa, tienen cantidad de pasillos secretos y paredes detonables, así como ítems clave que puedes dejarte olvidados perfectamente, y jefes que, por cierto, se repiten. Para acabar, puedes ver cuántas veces has muerto al cargar tu partida. Jodido. Desesperanzador. Y muchas veces irritante, y no os imagináis hasta qué extremo.

Teniendo la posibilidad de hacer guardados rápidos en la Virtual Console, el juego debería de ser mucho más fácil (Yo me reté a no usarlo, pero la mazmorra final me fue demasiado, y lo que no me libró de mis más de 130 muertes), cierto, aunque eso no te quita la frustración de ciertas salas de mazmorras plagadas con enemigos, algunos de ellos con la capacidad de teletransportarse a cualquier lugar de la sala al azhar, otros capaces de quitarte tu escudo mágico y, peor aún, no devolvértelo jamás, por lo que te toca ahorrar 130 rupías para volverlo a comprar. Y esta última mención no es la única diferencia de gran importancia que he encontrado con juegos posteriores, las flechas, por ejemplo, parecían que no se consumían hasta que me acabé el dinero, sí, es como si Link hiciera descargas digitales por una rupía cada vez que dispara una condenada flecha que, por cierto, necesitarás para derrotar a Gannon. Botellas donde guardar hadas, tampoco, aunque eso ya lo sufrí en el Oracle of Ages.

Y aún así, no todo son cosas malas, porque algo debe de tener el juego para que aguantara tanta tortura, tantas muertes, tanto ahorrar para comprar pociones y escudos, o tanto salir y entrar de las mazmorras para conseguir corazones, porque esa es otra, si mueres fuera de la mazmorra apareces justo donde comienza la aventura, por lo que te toca volver a buscar la puñetera mazmorra, y hay algunas que sabiendo dónde estaban me perdí de camino a ellas. No estoy hablando precisamente del apartado gráfico, que muchas veces hería a la vista, que por una parte comprendo la limitación de la consola, aunque estamos hablando de la misma consola en la que se jugó el Megaman, publicado 3 años después. Quizás tenga mucho que ver la soundtrack, desenfadada, mucho más que conocida, que aunque te hartes de escuchar el Overworld Theme, cada vez que comienza no puedes remediar esbozar una sonrisa, o cuando Menu Theme te hace cerrar los ojos para salir mentalmente del juego un momento antes de continuar. ¿Tema estrella? Title Theme, sin dudas, digno de ser el tema del primer juego de esta saga.

Es otra cosa, la que quizás me haya empujado a seguir, a parte del orgullo, y es, me parece, la clase de historia que se narra, la historia de un héroe con una misión que cumplir, con un mundo que salvar y una princesa que rescatar, con tantos peligros y amenazas que le harán la vida imposible, con tantos quebraderos de cabeza buscando al Jefe de la mazmorra, y con muchos misterios innombrables por desvelar. Una leyenda de Fantasía Épica protagonizada por nosotros, que en el juego nos encarnamos como el pequeño y torpe Link, a quien sin lugar a duda se le ha impuesto un reto que le viene grande.

Con poco más que decir de este juego tan particular, creo que es la primera vez que puedo decir que no se lo recomendaría a nadie que no estuviera dispuesto a aceptar un reto de los grandes al que le deberá echar mucha paciencia, en el que el hecho de derrotar a un Jefe sabe a gloria porque es sinónimo de no tener que volver a hacerte esa mazmorra, de verdad, es el juego de la saga que menos he disfrutado, y el A Link to the Past tiene una dificultad comparable (o al menos de los juegos de la saga que me he jugado yo pensé que era el más difícil antes de jugar esta entrega) y se pelea con el Ocarina of Time en mi ranking personal de favoritos, y es que esta entrega del Zelda carece de tantos elementos, desde NPCs entrañables hasta, bueno, es que no hay un puñetero pueblo, el mundo de esta historia no tiene más que mazmorras y cuevas donde se ocultan los vendedores, cada uno de ellos más ladrón que el anterior. Eso sí, puedo decir con orgullo que yo me he pasado el primer The Legend of Zelda.
Este diseño de Link es lo más entrañable del juego.

viernes, 9 de octubre de 2015

CASTLEVANIA -Vistual Console review-


En realidad, aquel día que compré el Castlevania en la eShop, lo que pretendía era comprarme el primer Zelda, pero le vi los gráficos y pensé que me iba a costar la vista, y que ya estaba suficientemente cegata. No sabía que el Castlevania me iba a cobrar el mismo precio.




¡Basta de rollos! Castlevania es el juego más viejo al que he jugado hasta ahora (porque el Final Fantasy lo jugué en su edición del 20º aniversario) de plataformas y acción, publicado en 1988 para NES, que se puede obtener via Nintendo eShop para la 3DS/2DS por unos 5€, ya no me acuerdo bien.


La historia es sencilla, tu eres Simon Belmont y tu misión es acabar con el Conde Drácula, quien te espera pacientemente en lo más alto de la más alta torre de su castillo endemoniado y lleno de malévolas criaturas que intentarán impedirte el paso. Armado con tan sólo tu látigo y todo aquello que encuentres por el castillo, tendrás que abrirte paso y derrotar a las cinco horribles abominaciones que Drácula ha enviado para aniquilarte.

Así, la mecánica del juego no tiene misterio alguno: Simon ataca con su látigo y con el objeto que haya encontrado durante el stage (sólo podremos llevar uno, de manera que, al encontrar uno nuevo, perdemos el anterior), desde dagas hasta relojes que paran el tiempo, cuyo uso se limita al número de corazones que hayas recogido. Sí, en el Castelvania los corazones que encuentres no servirán para recuperar puntos de vida, sino para sumar usos a tu objeto. ¿Y cómo recuperas vida? os preguntaréis, pues, debo decir que hay dos maneras de recuperar vida, la primera es encontrando el objeto con esa función, que resulta ser como un trozo de carne cocinada y que no sólo escasea, se encuentra bien escondido, y la segunda manera es derrotando al jefe del stage. Como supondréis, con estas condiciones, el juego tiene una dificultad importante.
Contaremos con 3 vidas y la posibilidad de mejorar nuestro látigo, gracias también a látigos que encontraremos por los stages. También cabe decir que, dependiendo de los objetos que encontremos y los enemigos a los que derrotemos, se nos irá sumando puntuación al marcador, que volverá a cero cada vez que perdamos la partida o comencemos un nuevo stage. Y, cada vez que Simon muera, no sólo se nos restará una vida, volverá al principio del stage y el contador volverá a cero, también perderá todas las mejoras y el objeto que tenga equipado. Y esto sólo es el principio.

Mi momento favorito.
La dificultad del juego de un stage a otro crece de manera exponencial, y el hecho de que los enemigos se sitúen en lugares clave para hacerte la vida imposible no ayuda. Añadamos a esto las limitaciones gráficas de la consola original, que muchas veces el juego se aprovecha de ello para crear escenarios y escenas muy bonitas, como la imagen de arriba, pero que, aún muchas más veces, aprovecha para dificultar la lectura de la imagen, y lo consigue. La clave de este juego es tener paciencia y ser muy observador. Y tener suerte, mucha suerte, porque es un juego cruel que te obliga a aprender de tus errores a fuerza, y muchas veces parece que se burle de ti haciendo que pequeños detalles resulten una muerte fatal. Un reto importante. Y no es un juego muy largo, hay gente en YouTube que su gameplay le dura hora y poco, y a mi, mi consola ha contado 6 horas de partida.

Gráficamente muy limitado, me parece sorprendente como con tan pocos colores es capaz de crear estos escenarios y ambientes que, acompañados de la música, hablan, sin lugar a duda, de una auténtica historia de terror, y cómo se utilizan sus limitaciones para aumentar la dificultad. Y es que está hecho a propósito, estoy segura, porque el primer Megaman tiene las mismas limitaciones y se lee mucho mejor. Por otro lado, si nos ponemos románticos, precisamente así es como pensamos que sería el castillo del Conde Drácula, un lugar oscuro y mal iluminado, lleno de trampas.

Continuando por la música, al soundtrack de este juego tiene tracks muy épicas. Heart of Fire es uno de mis temas favoritos, al igual que Wicked Child, que los relaciono directamente con los momentos del juego en los que suenan, pero yo diría que el tema estrella del juego es Nothing to Lose, que no más comienza a sonar sabes que, al subir esas escaleras, con la luna como testigo, habrás llegado al lugar donde el Conde te ha estado esperando, y comenzará la batalla final, en la que suena Black Night, una de esas tracks que narra sin palabras una batalla a muerte. Finalmente, el Ending Theme es precioso y, siguiendo la misma estética lúgubre, te insinúa con sus últimas notas que la historia no acaba aquí...


Y creo que ya sólo queda mi opinión personal.
Comenzaré diciendo que pocas veces me he sentido tan orgullosa de mi cuando en los créditos de un juego me han dado las gracias por jugar. No sólo eso, el Castlevania te felicita diciendo que el papel más importante del juego lo has desempeñado tú, siendo, después de todo, sincero y humilde, y quizás disculpándose por todos los gritos de rabia que el jugador puede haber berreado mientras jugaba.
La razón real por la cual me decidí a adquirir este juego fue esta ilustración de aquí arriba, que es la carátula del juego. Me preguntaba que cómo diablos había podido el artista poner esos colores y que quedaran tan bien. Ese naranja tan amenazador que nos hace mirar a Simon, preparado para la aventura de su vida, que se equilibra gracias al triángulo de brillos que se forma y que nos envía a la mirada al Conde que resplandece de locura. Entre otras cosas. Una ilustración de esas que me gustaría tener en póster y enmarcarla, de las que digo yo que son míticas, y que me contó una de esas historias oscuras de Sword and Sorcery que tanto me gustan.
Y es que este juego es precisamente eso.
Todo ello desprende la esencia de la fantasía de aquel entonces, y te transporta a ese mundo oscuro donde un héroe solitario se enfrenta a su destino impuesto. Y cómo mola.

Sin lugar a dudas,  no es un juego para cualquier jugador, pues se requiere mucha paciencia y atención, y los gráficos también acotan a un público muy particular que, o bien jugó el juego durante su infancia, o bien jugó algún juego de la saga y se interesó en el origen, o bien tuvo curiosidad, como es mi caso. Pero desde luego, si lo que queréis es una buena aventura de fantasía ochentera, este es vuestro clásico y, por mi parte, el siguiente título ya lo tengo apuntado en mi lista para jugarlo de aquí a un tiempo.

lunes, 6 de julio de 2015

SONIC THE HEDGEHOG -Virtual Conlose review-


Pues justo comenzó Julio y me vino esa clase de caprichos que les ocurren a las mujeres durante esos días sensibles del mes. Generalmente, mis caprichos me piden chocolate y papas, pero esta vez quería ponerme mi camiseta de Sonic(?). Y es que esa camiseta tiene su historia, heredera, al mismo tiempo, de la camiseta anterior de Sonic, ya tan estropeada de llevarla tanto que no debería de ser lavada de nuevo, por su seguridad.
La cuestión es que me la puse y me dije "pero si yo nunca he jugado ningún juego de Sonic (excepto el de los minijuegos cuando tenía 14 años)" y cuando me di cuenta. ya estaba en la Nintendo eShop buscando.


Y así es cómo adquirí el SONIC THE HEDGEHOG en su edición para la Game Gear en la Nintendo eShop por 4,99€, y comenzó mi aventura.

Esta es la clase de pósters que me gustaría
tener colgados en la habitación.
Original de 1991, el juego trata de que Sonic debe de liberar los animales capturados por el malvado Dr. Eggman, quien parece haberse establecido en la isla salvaje, en la que vive nuestro erizo azulado, con el extraño y oscuro propósito de convertir la fauna en robots(?).

El juego, entonces, es de plataformas y acción, que se divide en 5 zonas, subdivididas al mismo tiempo en 3 stages, de manera que la mecánica es bien sencilla: Comienza una zona y Sonic deberá de llegar al final esquivando, o destrozando con sus volteretas, a los robots que se pongan en su camino, al mismo tiempo que recolectando los anillos que le servirán para protegerse de ciertos golpes. El problema es que cada vez que Sonic tropieza con un enemigo pierde anillos recolectados, y si un enemigo toca a Sonic sin que tenga ningún anillo, Sonic pierde una vida, teniendo, por defecto, 3. Por otro lado, si llegamos a recolectar 100 anillos, el marcador vuelve a 0 y Sonic gana una vida extra.
Así, al llegar al final del stage, se nos puntúa dependiendo de la cantidad de anillos recolectados y el tiempo que hemos tardado en superar la fase acabada. Si al llegar al final del stage Sonic tiene más de 50 anillos, se nos premiará con un Special Stage. El Special o Bonus Stage no tiene enemigos y parece un castillo de colchoneta del Chiqui Park, en el que tendremos un tiempo límite para recolectar todos los anillos que podamos y llegar al final para que se tramite la puntuación. Lo mejor de este stage es que entre los anillos encontraremos vidas extra y podremos desbloquear la opción de continuar la partida cuando Sonic se haya quedado sin vidas.
Una vez superados los dos primeros stages de una zona, se accede al tercero en el cual deberás enfrentarte contra el Dr. Eggman y su robot lanza misiles que irá complicándose conforme se avanza en el juego. Una vez derrotado de la única manera posible porque Sonic sólo puede dar volteretas, el Dr. Eggman huye y Sonic puede liberar a los animales encarcelados, pasando así a la siguiente zona.
También podremos encontrar a lo largo de nuestra partida unas joyas escondidas y de difícil acceso llamadas Chaos Emeralds, que al recolectarlas todas varía ligeramente el final del juego.


El problema de este juego, o al menos de esta edición, es que no se puede guardar la partida. Así es, si pierdes deberás de comenzar desde el principio. Probablemente, ese sea el verdadero reto del juego, junto a la recolección de las Chaos Emeralds.


 En cuanto a gráficos, el juego es muy sencillo a 8-bits, y se basta con elementos básicos para crear los planos de profundidad, con colores, eso sí, muy contrastados que nos permitirán leer con mucha facilidad la pantalla.

Y la soundtrack de este juego no tiene desperdicio. Con 9 tracks y los sonidos correspondientes cubre todo el apartado sonoro, con un ritmo alegre y unas notas divertidas que, cuando toca, te ponen en situación. Sin lugar a dudas, el tema del Scrap Brain Zone es mi favorito, porque la música cambia de ritmo y entonación para decirte que ya estás llegando al final, junto al contraste del cambio de escenarios, ya que los anteriores eran exteriores naturales o las ruinas acuáticas, y ahora parece un polígono industrial. También digno de nombrar, el Green Hill Zone, o el Jungle Zone Theme que te anima a seguir adelante a pesar de ser uno de los más difíciles, a mi parecer. Aunque para mí el tema estrella es el del Bonus Stage, que suena a una felicidad comparable a la de cuando te vas a comprar un buen helado de fresa en la horchatería en Verano y, aunque haga calor, sopla una pequeña brisa. Oh, el helado es de fresa, plátano y chocolate, por dos euros y medio.

Lo compré la noche del Miércoles y ayer noche lo completé. Un juego fácil, que hace al jugador aprender de sus errores, quizás a base de castigo obligándole a comenzar el juego de nuevo, pero que la diversión que me ha proporcionado estas siestas y noches ha dejado huella en mi corazoncito, y, el orgullo de decir que te has pasado todo el juego seguido (porque no te deja otra opción) te hace sentir muy bien.
Es extraño porque generalmente revienta mucho cuándo te toca volver ha hacer algo en un juego porque no se ha guardado la partida, pero con este juego es distinto. Cada stage es diferente y único, con sus pequeñas dificultades y sus secretos, y se disfrutan mucho porque, aunque al principio no te salga bien, cuando llega ese momento en que te lo pasas te sientes genial, y a la siguiente vez que te lo tienes que pasar te encuentras mucho más cómodo.

Yo, personalmente, me lo he pasado muy bien jugando este juego. Y sé que, cada vez que encienda mi 2DS y lo vea en la pantalla voy a sonreír, porque recordaré estos días que tanto me he divertido. Y entonces lo volveré a jugar.
Porque muchas veces recomiendo juegos que te pueden hacer pasar un buen rato, pero este Sonic se puede rejugar tantas veces como quieras y, desde luego, a mi aún me quedan incontables tardes de diversión y Bonus Stages. ¿Quieres un clásico atemporal rejugable hasta la infinidad? Este es tu juego.

La camiseta de Sonic heredera de la camiseta de Sonic vieja que me hubiera gustado fotografiar pero que olvidé en la ciudad.

viernes, 31 de octubre de 2014

The Legend of Zelda -Oracle of Ages- Virtual Console


Ya era hora de volver a escribir en mi queridísimo blog sobre algún videojuego, que no olvidemos que es el tema principal sobre el cual debo escribir; y, por este motivo, el Viernes me desperté presintiendo que había llegado el momento de acabar uno de los dos juegos que tenía a nada del final pero en los que me había quedado atascada, así que, hoy toca hablar del The Legend of Zelda: Oracle of Ages.



PINKY POWER DUDES
El Oracle of Ages es un título original para la GameBoy Color que salió en 2001, una inocente pero oscura etapa en mi vida en la cual envidiaba a todo compañero de clase que tenía una consola portátil, motivo por el cual, cuando me enteré que se podía adquirir este juego via Nintendo eShop para la 3DS/2DS, mi yo del presente y del pasado se alegraron mucho, y no tardó en ser comprado.

A todo esto, la particularidad más especial de este juego es que forma parte de la Oracle Series, por lo que la historia sólo se completa al jugar las dos partes de la saga (es decir, jugando también el Oracle of Seasons, su juego hermano) mediante contraseñas para desbloquear el final verdadero. Pero eso no quiere decir que no puedas jugarte los juegos individualmente, así que yo no voy a profundizar en este aspecto del juego, al menos por el momento, ya que no he jugado el Oracle of Seasons, aunque en realidad se trata de la primera parte.

Una vez dicho esto, y situando el juego cronológicamente después de mi querido A Link to the Past, según el Hyrule Historia, el juego comienza con que Link, con el propósito de hacerse más fuerte, decide realizar unas pruebas, y con la Fuerza del Triforce viaja hasta la tierra de Labrynna, en la cual no hay por qué preocuparse de que nos rapten a la princesa Zelda porque aquí no está, pero en cambio, es no sólo raptada, también poseída por Veran, la Hechicera de las Sombras, la Oráculo de los Tiempos: Nayru. Con el poder del viaje en el tiempo, Veran viaja al pasado y, engañando también a la joven reina Ambi, comienza el proyecto de construcción de la Black Tower, una maléfica torre que les produce estrés y agonía a los pobres trabajadores, que en realidad son los habitantes de la capital, ya que, como Veran controla el tiempo, nunca llega la hora del descanso y deben trabajar sin parar. Puede sonar de risa, pero si te paras a pensarlo, es verdaderamente malévolo, porque la misión de Veran es alimentar la Flame of Sorrow, y, tu misión, impedirlo.
Para ello, Link contará con la Harp of Ages, una arpa con la que irá aprendiendo canciones que le ayudarán a viajar en el tiempo y así poder recuperar las 8 Essences of Time y entregárselas al Maku Tree, una joven árbol que cree firmemente que Link es su prometido (?) y así crear una Maku Seed para destruir la barrera mágica de la Black Tower y poder enfrentarte definitivamente a Veran.
Durante la aventura, conoceremos toda clase de personajes que nos ayudarán, como el oso Mosh o el canguro Ricky, o la bruja Maple, a la que le tendrás que robar las pociones siempre que puedas. Y luego tenemos a Ralph, un amigo de la infancia de Nayru que se entrometerá en todo lo que pueda y más.

Cómo combinar colores como el naranja y el morado y que queden tan legendarios es un misterio que jamás podrá ser resuelto


 La dificultad del juego no sólo reside en varios de los muchos puzzles de los cuales se componen las mazmorras, muchas de ellas detestables y cada una más difícil que la anterior, hasta el extremo de ser algunas unos verdaderos laberintos; también resulta que este juego prescinde de botellas vacías, por lo cual Link no puede capturar hadas. Aún así, de consuelo tenemos la tienda de la bruja que nos venderá UNA poción, porque Link no puede llevar más de una al mismo tiempo. Por otro lado, este juego también prescinde de magia, por lo que no nos tendremos que preocupar de ello, aunque a cambio tendremos semillas de distintos tipos que podremos lanzar con un canuto y que sí que tendremos que llevarles la cuenta.
El mapa de la tierra de Labrynna también cuenta con zonas de muy difícil acceso en las que tendremos que usar la cabeza y la Harp of Ages para llegar a todas partes, pero valdrá la pena con tal de reencontrarnos con viejos conocidos como los Gorones y los Zoras, que también necesitan de tu ayuda, o con otras criaturas nuevas, como los Tokay, unos despreciables seres que se encargarán de robarte en cuanto puedan.
No sólo eso, este juego cuenta con pequeños minijuegos obligatorios que cuando son opcionales resultan bastante graciosos, indudablemente el mejor de ellos es el Goron Dance, pues ¡para ganarte la confianza de los Gorones deberás bailar con ellos!
También contamos con un sidequest llamado "Trading Sequence" que tratará de realizar intercambios de objetos con los NPC que los necesiten para conseguir una mejor espada.
Y Link, a medida que avance en la aventura, conseguirá nuevos items útiles para resolver los puzzles y derrotar a los enemigos, algunos de ellos muy, muy curiosos, y me refiero a la Mermaid Suit, una cola de sirena que le permitirá a Link bucear y ser confundido por una sirena.
Por otro lado tenemos los Rings, anillos que, al ser equipados, le proporcionarán a Link alguna habilidad especial, como más fuerza al atacar con la espada, resistencia ante ciertos golpes, etc.

En cuanto a la narración de la historia, la Maku Tree se encargará de indicar tu próximo objetivo una vez consigas el objetivo anterior. Aún así, hay ciertos momentos en los que te pierdes.

Estéticamente, la gama cromática del juego es muy limitada, y, lo que me pareció más curioso, no hay ningún elemento blanco, exceptuando el texto. El color base es crema y, dejando a parte el negro, todos los personajes tienen un sólo color: Azul, Verde, Rojo o Naranja combinado con el base. Además, el juego incluye momentos ilustrados con píxel art, con no demasiados colores más, pero que le dan cierta alegría. En general, utiliza una gama cromática que resulta nostálgica en estos tiempos, y que habla de una historia más oscura de lo que parece al principio.

En cuanto a la música, volvemos a encontrarnos con temas míticos del Zelda que son reutilizados, sin ir más lejos, uno de mis temas favoritos se encuentra al principio, Title Screen, o la simpática melodía de nuestros hermanos los Goron. Luego, como siempre, tenemos temas memorables, como el Maku Tree Theme, o Under the Sea, inmediato recuerdo de Link y sus aventuras marinas como sirena entre Zoras, situación que nunca podrá ser olvidada y que a mi parecer debería de volverse a dar, lo que me recuerda el tema de Zora Village, también digno de mención. Y no olvidemos citar el Sad Theme, una melodía que te llega a lo más profundo del corazón, que se ganó mi cariño rápidamente cuando comenzó a sonar.

Tengo la consola en English porque es como el Ocarina of Time me enseñó.
Para finalizar, sólo falta mi opinión.
El Oracle of Ages es un juego de esos que siempre he querido jugar, y una de las razones por las cuales me compré la 2DS (a parte de por Megaman, obviously) y, a pesar de que muchas mazmorras se convirtieron en pesadillas (Lord Jabu-Jabu me viene ahora mismo a la mente), lo que más recuerdo son los buenos momentos que pasé bailando con mis hermanos los Gorones y limpiando el mar de basura para desintoxicar a los Zora; les tengo mucho cariño a ambos, quizás por herencia del Ocarina of Time, juego del cual me gustaría hablaros en algún momento. Y no hablemos de lo divertida que resultó la Trading Sequence, llena de inesperados momentos llenos de humor, como cuando aquel señor se arranca el bigote o cuando Link intenta contar un chiste.
Personalmente, aunque haya alcanzado mis expectativas, el hecho de que el verdadero Final Boss no te aparezca hasta jugar los dos juegos, dejando uno sólo incompleto, deja un amargo sabor de boca. Por otro lado, es un concepto interesante el de conectar dos juegos de esta manera, pero no podré hablar sobre ello hasta que me juegue su otra parte Oracle of Seasons, lo que quizás ocurra de aquí a unos meses, porque yo no dejo las cosas a medias, y porque ahora estoy ocupada...

Sin nada más que decir sobre esta primera (o segunda) parte de la saga Oracle, me despido para continuar con mi aventura en el Megaman 3, juego sobre el cual no tardaré en escribir.

sábado, 17 de mayo de 2014

MEGAMAN II -Virtual Console- review


Ni siquiera yo esperaba que fuera tan pronto, pero sólo me duró dos días y medio.
He aquí una segunda entrega mejor que la anterior: MEGAMAN 2.


 Un año después de su primer título, nuestro héroe azulado vuelve en una segunda entrega de nuevo publicada por Capcom, a pesar de que tengo entendido que el proyecto lo llevaron a cabo el mismo equipo que realizó el primer juego sin la conformidad de la empresa, pues este primer título no había tenido demasiadas ventas. Aún así, el amor, las lágrimas y todo el esfuerzo de este equipo logró hacer de Megaman 2 un juegazo que hoy en día se encuentra entre los título más vendidos de la empresa. De nuevo, lo podéis adquirir en la Nintendo eShop por 4,99€, igual que el anterior.

Esta vez, el Dr. Wily vuelve con sus nuevos 8 Robot Master -esta vez creados por él mismo, no robados al Dr. Light- para vengarse por aquella derrota por la cual debe de sentirse muy frustrado. Es decir, vuelve para acabar con Megaman, y para ello también ha preparado una serie de stages no tan difíciles como los del juego anterior, pero con sus dificultades a tener en cuenta.

¿Qué tiene de diferente este Megaman para ser tan mejor que el anterior que haya sido el título que le dio la fama a la saga? De buenas a primeras os diré que es mucho más fácil que el anterior, aunque esto no quiere decir que los bosses no sean un desafío.
Esta edición incluye dos dificultades: una dificultad NORMAL, y otra dificultad DIFFICULT, que es en realidad el nivel de dificultad normal de la edición original japonesa, que no tenía opción. La única diferencia que existe entre una dificultad y otra es el daño que produce Mega, en la dificultad normal sus disparos son el doble de potentes que el la difícultad difícil.
Como he dicho antes, El Dr. Wily tiene 8 Robot Masters, no como en el juego anterior que sólo tenía 6, y, como de costumbre, cada uno posee una arma que es el punto débil de uno de los demás y que Mega copiará al derrotarles. Aunque debo decir que sus puntos débiles son un poco trampa, por ejemplo, el punto débil de Woodman no es el Atomic Fire que consigues al derrotar a Hitman, sino la Metal Blade que consigues al derrotar a Metalman. Y también hay Robot Masters que tienen más de un punto débil. Luego de derrotarles, Mega podrá acceder al Wily Castle, la guarida secreta donde se esconde el Dr. Wily, y donde te espera pacientemente junto a 4 jefes más y los 8 Robot Masters de nuevo, a los cuales tendrá que derrotar seguidos para acceder a la sala donde se encuentra nuestro enemigo final, quien tendrá una sorpresa preparada.
Por otro lado, esta vez Mega podrá llevar consigo hasta 4 E-TANK que podrá utilizar en cualquier momento para recuperar vida; y nuestro querido Dr. Light nos enviará mensajes a medida que Mega complete stages para darnos items muy útiles, que básicamente consisten en plataformas que cargarán con Mega hacia arriba o hacia los lados, imprescindibles para ciertos stages. Son como derivados del Magnet Beam del primer juego.
Luego incluye un nuevo sistema de PASSWORDS. Las passwords se consiguen al derrotar a los Robot Masters, y simplemente se tratan de contraseñas que funcionan dependiendo del momento de la aventura y que te permiten cargar con E-tanks al introducirlas en la pantalla de inicio. Son bastante útiles para conseguir E-tanks, ya que la única otra manera de conseguirlos es en ciertos stages, pero al contrario que en el juego anterior, Mega no puede volver a visitar los stages que ya ha completado (?).


En cuanto a gráficos y controles, no hay diferencia alguna con el juego anterior, excepto que esta vez el menú tiene dos pantallas. En cuanto a la OST, debo decir que es épica. No hay stage que te desagrade su tema, y tiene temas de esos que se reconocen al instante, no sólo el tema del Dr. Wily Stage 1 que tanta fama adquirió, con razón, por cierto, porque es una melodía que no necesita letra para ser perfecta, es como si describiera por ella sola la emoción de haber llegado hasta ahí y las ganas de descubrir quién es el siguiente boss, parece que hable de valor y de seguir adelante a pesar de los obstáculos. Una melodía muy animada que sobra decir que forma parte de esos temas populares que todo gamer ha escuchado alguna vez y que ha sido versionado tantas veces pero siempre de manera legendaria. Como decía, todas las tracks son geniales, comenzando por el Opening, que resulta ser una variante del Ending del juego anterior, lo que crea una bonita relación de armonía entre ambos, que se engancha con el Title creando un contraste muy especial; y siguiendo por los temas de los stages, del de Metalman mi favorito, finalizando en la melodía de victoria al derrotar definitivamente -por el momento- al Dr. Wily.

Finalmente, en mi opinión este Megaman 2 no sólo es mucho mejor que el anterior debido a todas estas mejoras comentadas que adaptan esa tremenda dificultad que muchas veces acababa con tu paciencia, es claramente un juego obligado para los amantes del género. Tardé un par de días en acabarlo en modo Normal, pero cuando probé el modo Difícil tampoco me pareció ninguna cosa complicada, y creo que aquello que hacía tan difícil y mortal al juego anterior eran los stages más que los Robot Masters. Recuerdo que en el juego anterior habían múltiples zonas llenas de plataformas y elevadores cuya existencia se basaba directamente en matar a Mega, sin más vuelta de hoja, y me refiero a esas plataformas del principio stage de Gutsman, por ejemplo, o las del primer stage del Dr. Wily, lo que me recuerda a Yellow Devil,  mi peor pesadilla durante mucho tiempo. Sin lugar a dudas los bosses de Megaman 2 también tienen sus estrategias basadas en la paciencia y en los ritmos para poder derrotar, pero Yellow Devil era demasiado.
Así, Megaman 2 está adaptado a más jugadores, incluso podría decir que es un buen juego para introducir a la gente al género de las plataformas, no como el anterior, que era un completo desafío. Ambos los he disfrutado mucho, sin embargo. Lo que sí eché de menos en el Megaman 2 fue que en el ending no salieran Roll y el Dr. Light esperando a Mega; incluso me pareció un ending tristón, con Mega ahí caminando algo forever alone como si fuera el final de la saga (risas a lo lejos).


La verdad es que aunque esté impaciente por comenzar el Megaman 3, después del empacho de estos dos días intensos prefiero hacer un descanso y dedicarme al Oracle of Ages, que también tenía muchas ganas de jugar. Seguro que me escapo y vuelvo al Megaman porque ya sé que tiene que salir Protoman, o eso tengo entendido, pero como estamos a final de curso y tengo que esforzarme al máximo en estos trabajos finales llevaré cuidado, porque cuando comienzo no puedo parar.

sábado, 10 de mayo de 2014

MEGAMAN -Virtual Concole- review


Por fin ha llegado el momento tan esperado -por mi-, pues, hace un par de días que logré pasarme el juego origen de un clásico de los clásicos de las plataformas: MEGAMAN


 Original de 1989 para la NES por cortesía de Capcom, este primer juego y origen de la saga lo podemos encontrar hoy en día en la Nintendo eShop por 4,99€ si no recuerdo mal.
Sobra decir que el Megaman es un juego de plataformas en el que nuestro tan famoso protagonista -Mega, efectivamente-, un robot con aspecto de humano creado por el Dr. Light, deberá enfrentarse a los 6 Robot Masters que el malvado Dr. Wily le robó al Dr. Light y reprogramó para que le ayuden a dominar el planeta.
De esta manera, el juego se encuentra dividido en 7 stages, uno por Robot Master más el stage del Dr. Wily dividido a su vez en 4 partes, durante las cuales tienes que volver a enfrentarte al los Robot Masters.
Dicho así parece sencillo, pero la dificultad del juego es terrible, y el nivel de paciencia que requiere es bastante alto. Y tengo varias razones para decir esto.



Los controles de Megaman son muy sencillos, A para disparar, B para saltar y cancelar, SELECT para pausar y STAR para aceptar, pero eso no le resta dificultad. Y se trata de un juego sin diálogo, por lo que transcurre con cierta rapidez.

La jugabilidad, como iba diciendo, es bastante intensa, pues, en este primer título no contamos con ningún Subtank para almacenar vida, ni con upgrades para las armas o para la vida: Megaman siempre tendrá la misma capacidad de vida y el mismo valor de ataque. Conseguir vidas extra es algo impensable, ya que sólo puedes conseguirlas al derrotar enemigos del stage, si no mal recuerdo, y la probabilidad de que te salgan como premio es muy baja. Por otro lado, aunque Mega tenga un par de segundos de invencibilidad después de que un enemigo le hiera, esto no funciona si tiene la mala suerte de caer sobre una zona de pinchos, por lo que se acaba la partida directamente. Por otro lado, la opción de la Virtual Console, con la que podemos realizar Puntos de Guardado, nos hace la partida menos difícil. Debo reconocer que al principio no quise utilizarla, pero me salvó el culo contra Yellow Devil: ese stage tiene un par de zonas asquerosas, de manera que llegué hasta la sala anterior con toda la vida completa y un par de vidas extras y hice un punto de guardado, así cada vez que encendía el juego podía comenzar desde ahí, al igual que en el último stage del Dr. Wily, que debes derrotar seguidos a cuatro Robot Masters, sin poder recuperar vida, antes de encontrarte con Wily y su nave espacial.
Afortunadamente, todos los Robot Masters tienen una debilidad que resulta ser la habilidad de uno de ellos y que Mega es capaz de copiar. De esta manera, cuando Mega derrota a un Robot Master adquiere su habilidad que puede utilizar para derrotar a otro Robot Master. Pero claro, a uno de ellos le tendrás que derrotar con el arma básica de Megaman, y yo aconsejo que ese sea Cutman. Obviamente, puedes derrotar a cualquier Robot Master sólo con el arma básica, pero las habilidades de los Robot Masters derrotados te hacen la vida más fácil.



En cuanto a los gráficos, como podéis ver a la izquierda, son de 8-bit, es decir, hay un total de 256 colores que se pueden ver al mismo tiempo. Bueno, digamos que es la forma más primitiva de almacenaje de información en imágenes, por lo cual los colores son "tintas planas"-no sé cómo decirlo de otra manera- y muy contrastados. Y con estos colores son capaces de hacer buenas texturas en los fondos, con apenas tres tonos. Es bastante simple y me gusta, porque con pocos elementos configuran unos stages que son verdaderos retos.
 Las animaciones también son muy simples, con tres frames Mega corre de manera coherente. Incluso parece que baila si lo mueves un poquito hacia los lados -ehehehe-.

En cuanto a la OST, nos encontramos de nuevo con música de 8-bit. Como supongo que no habréis venido a leer una lección sobre las ondas Sine y ondas Square simplemente os diré que la música 8-bit de la NES tenía cuatro canales de sonido -dos para la melodía, uno para el ritmo y otro exclusivo para los sonidos del juego-. Es la clase de sonido que soportaba la consola, una música que, por cierto, a mi me gusta mucho.
A destacar pongo tracks como es la del stage de Cutman, una de esas canciones que siempre recuerdas, o la primera parte del Stage del Dr. Wily, quizás porque pasé tanto tiempo intentando derrotar a Yellow Devil que le agradecí a la track que no fuera muy pesada. Y, sobre todo, a esa corta melodía de victoria al derrotar al Dr. Wily que me llenó tanto de felicidad, al igual que el ending mientras el narrador escrito animaba a Megaman a luchar para siempre por la paz, que sonaba con cierta alegría y te hacía sentirte bien mientras Mega corría para volver a su casa con su padre el Dr. Light y su hermana Roll. En general, una OST clásica que al volverla a escucharte hace recordar cada uno de sus stages.


Finalmente, en mi opinión -mi apartado favorito-, aún siendo un juego de importante dificultad lo he disfrutado mucho. Todos esos momentos que he pasado intentando pasar los stages y derrotar a los Robot Masters en el tren, en el sillón, en la cama, y la infinita alegría al completar cualquiera de ellos, todo eso, nunca lo olvidaré. Especialmente cuando derroté a Yelow Devil, una de mis peores pesadillas. El único problema ha sido la dificultad, pero si yo lo he conseguido, no puede ser tan difícil. Y nada difícil comparado con el puñetero modo Expert del ZXA, con el cual estoy muy enfadada.
Y tanto me ha gustado que ya he comenzado el segundo.
Ahahahahahhahahahahehehehehehehhehe.

Si os gustan los juegos retro y buscáis un buen reto de plataformas, Megaman os lo proporcionará. Seguro. Además se trata de un clásico: así como el Zelda es el título básico de los juegos de aventuras, Megaman es el de las plataformas.