Una vez más, y como sugiere la profecía, a los pocos días antes de acabar el año es el momento de pensar. Pensar y meditar, oh, sí lo sé yo bien, sobre si logramos conseguir aquello que nos propusimos hace más de 300 días, si lo olvidamos, si algo cambió, quizás de imprevisto, y, sobretodo, qué ha ocurrido durante este año y si nos sentimos orgullosos de ello.
MIS REGALOS DE NAVIDAD, YAY!!
Y es que, han pasado tantas cosas este año.
Y es que ha sido un año muy importante, porque ha acabado mi etapa de estudios, y han comenzado los años más difíciles, sin lugar a dudas, en los que voy a tener que sudar y llorar para lograr vivir de lo que quiero, pero, estoy preparada.
Preparada y acompañada, porque he tenido tanta suerte de conocer a ciertas personas que sé que me ayudarán cuando se lo pida y que, cuando haga algo que no está correcto, me lo dirán para que lo corrija cuanto antes mejor. Y porque, quizás, haya perdido el miedo a equivocarme, y haya aprendido que hay varios caminos que llevan a la misma solución, algunos más complicados que otros, pero, ninguno prescinde de esfuerzo, y esforzarme al máximo y disfrutar trabajando en mis cómics e ilustraciones es lo que mejor se me da. Será duro y habrán muchos obstáculos, pero tengo un objetivo, o varios, mejor dicho, y para mí, no hay segunda opción.
Para eso, sin embargo, debo tener muy en cuenta la organización y planear las cosas imponiéndome fechas de entrega para mí misma, creo que eso me asegurará un ritmo de trabajo, y eso es muy importante.
Y esto forma parte de mis propósitos para el Año Nuevo, pero antes me gustaría comprobar si he cumplido los de este año, así que he leído mi post anterior sobre el tema.
Mi primer objetivo era Mega-controlar mi diabetes, y estoy orgullosa de poder decir que en mi última analítica, la glucosilada me salió a 6,8, y eso está muy bien. Eso sí, este objetivo es fijo, porque controlar la diabetes es algo que debo hacer día a día.
Mi segundo objetivo era Gastar menos, lo cual he conseguido, creo yo. Me parece que no he cumplido mi estricta condición de no hacer más de 5 pedidos, pero sin lugar a duda he llevado mucho cuidado y he prescindido de muchos bienes terrenales y vendido algunas de mis figuras de mi colección.
Sin lugar a dudas, el tercer objetivo es el que he logrado cumplir con más éxito. Invertir más tiempo en mis proyectos, con una meta de postear dos veces por semana en Tumblr con bocetos e ideas, y hacer una ilustración cada dos semanas. Estoy orgullosa de poder decir que posteo prácticamente cada día en mi Tumblr y que, aunque últimamente no haga ilustraciones grandes por pequeños problemas e inconvenientes de estos últimos días, este último trimestre he ganada varios seguidores, tanto en Tumblr como en Deviant Art, de manera que, no sólo he logrado dedicarme más a mi arte, también he logrado que la gente comience a darse cuenta de mi trabajo, y eso es una gran victoria. Que aún queda mucho camino por delante, por supuesto, y que por otro lado dedicarme más a ello quiere decir jugar menos a los videojuegos y postear menos en mi blog, cierto, pero encontrar el equilibrio no es fácil. Igualmente juego mucho a los videojuegos, no os preocupéis por eso.
Lo cierto es que han ocurrido muchas más cosas este año, que no pensaba que ocurrirían. Sorpresas de la vida, digamos. Un par de cómics (Elric) y videojuegos (Dark Souls y FFV) que me han abierto puertas para ampliar mi multiverso, y un encargo de ilustración de un proyecto que fue mandado a concurso este mes, en el cual hemos estado trabajando continuamente, tanto escritor como ilustradora, en el que tenemos mucha fe, y que ha sido una bonita experiencia. Y también realicé mi primer viaje fuera de España, con avión y todo, fue muy especial y guardo en mi corazón un montón de bonitos recuerdos, y también fotos.
Una vez pensado todo esto, ha llegado el momento de establecer los objetivos del Año Nuevo:
1-SER TOPE PRO. Con esto me refiero a que ya soy mayor y debo ganarme la vida con lo que me gusta y, a poder ser, irme de casa de mis papás, que hay veces que tela. Así, este objetivo se subdivide en dos apartados: A)REALIZAR OBRA PARA PRESENTAR A EDITORIALES. Ese es mi principal objetivo. Porque tengo mi precioso culebrón de 300 y pico páginas, pero creo que para comenzar debería tener un proyecto un poco menos ambicioso, ¿quizás? Por eso estoy trabajando en un nuevo cómic, cuyos bocetos cuelgo en mi Tumblr, que espero que tenga entre 80-100 páginas que es lo que he leído que se pide de normal. Más adelante volveré a mi culebrón, pero por ahora, poco a poco. Bueno, lo cierto es que no tengo muy claro si alcanzaré las 80 páginas con este proyecto, pero tengo otro que llevo un poco al mismo tiempo, por si acaso. Y junto a esto... B)PATREON. Y es que la vida de artista va a ser dura, por eso necesito una estabilidad económica, por pequeña que sea. Así, el plan es abrirme una cuenta en Patreon para que, a cambio de mis archivos en máxima calidad, alguien haga una pequeña donación que le agradeceré toda mi vida. Pero para que eso funcione necesito darme a conocer todo lo que pueda. Costará de arrancar al principio, pero sé que lo lograré y, si alcanzo los 50€ mensuales este 2016 me daré por satisfecha.
2-CUIDARME. Con esto no me refiero sólo a controlar mi diabetes, que a ver si logro bajar de 6,5 la glucosilada, también me gustaría comenzar a hacer algo de ejercicio, que el otro día que me tocó correr calle abajo para coger el puñetero tranvía casi muero. ¿Tai Chi casero, quizás? ¿Un poco de Kung Fu?
3-NUEVAS FRONTERAS. Porque para ser original, que es muy importante en mi trabajo, no puedo quedarme estancada y, aunque mi especialidad sea un tema muy concreto, beber de otros géneros seguro que enriquecerá mi obra. Pretendiendo esto, este año quiero leer todo tipo de historias y, ya que estamos, enriquecerme con clásicos. Y mi primera elección ha sido Lovecraft. Lo cierto es que lo he escogido así sin saber demasiado qué estaba comprando, pero eso me da más ganas de leer. Veamos qué tal. Eso sí, no puedo olvidar mi costumbre de gastar cuanto menos mejor.
Y creo que con eso ya tengo suficiente para este próximo año.
Y a partir de ahora, a esforzarse al máximo y espero que todos vosotros también tengáis vuestras pequeñas metas o planes ambiciosos para llevar a cabo en 2016. ¡¡Que este año acabe bien y de comienzo a uno aún mejor!!
Todo comenzó cuando el facebook me recordó que hacía ya cuatro años que me había jugado este juego, lo que dio paso a los felices recuerdos de pequeñas escenas vividas y arrepentimientos por no haber logrado reunir las condiciones para poder luchar contra el Super Boss. Y en ese momento me dí cuenta de lo mayor que me había hecho, mentalmente, y de que envidiaba a mi hermana pequeña porque ella tenía el nuevo juego de la saga para Steam y se lo estaba jugando mientras yo no quería saber nada. Así que me dije: vamos a ver si veo este juego con los mismos ojos que lo hice cuando tenía 18 añitos. Aunque la respuesta la supe desde el principio.
Tales of the Abyss, es el octavo título de la saga Tales of, originalmente publicado para PS2 en 2005 por Namco, versión que jugué mi primera vez en el emulador, y traído a 3DS en 2011, versión que he jugado esta vez, con mi tan querida 2DS que justo este mes cumplió dos añitos.
Argumentalmente se basa en un mundo en el que las personas siguen ciegamente el Score, un texto sagrado en el que está escrito el "futuro correcto" de todas y cada una de las personas del planeta, a las que se les asegura que seguir al pie de la letra las escrituras traerá la bendición eterna. Aunque poco de eso sabe el protagonista de esta historia, y poco le importa, pues, Luke fon Fabre no es un adolescente cualquiera, se trata del sobrino del rey de Kimlasca, y vive encerrado en la mansión de sus padres desde que puede recordar, pues hace diez años fue raptado por la nación enemiga, Malkuth, y tal fue el trauma que perdió todos sus recuerdos. De manera que vive aburrido y aislado del mundo, y sólo entrenar el arte de la espada con Master Van y su sirviente Guy le ayuda a amenizar tal tortura. Sin poder evitar pensar que en unos años podrá ser libre, cada día la espera se hace más insoportable, y, desde luego, resulta una gran sorpresa cuando una extraña irrumpe en la mansión con el propósito de asesinar a Van, y al intentar protegerle, ocurre una hiperresonancia que envía al protagonista y a esta chica al otro lado del mundo. Y eso, es sólo el principio de una historia que pega giros bruscos, algunas muchas veces muy obvios, y que, sin previo aviso, toca temas ético-morales muy serios.
El sistema de juego es el cotidiano en la saga, existen objetivos a corto y largo plazo que se van logrando completando mazmorras y eventos que te proporcionan más información al respecto de la historia principal, y a veces de sidequests. También, para completar muchas de las mazmorras se tendrán que resolver puzzles no demasiado complicados, porque al fin y al cabo lo que caracteriza los RPGs son las batallas. Las batallas funcionan fundamentamente como en cualquier juego de la saga. De la pantalla de mapa/mazmorra, al chocarte con un enemigo o activar el evento, se pasa a la pantalla de batalla, que se trata de un espacio limitado en el que lucharán los cuatro personajes del grupo seleccionados contra los enemigos. Sobra decir que tanto los personajes como los enemigos cuentan con HP (Puntos de Vida) y TP (Puntos de Técnica). La batalla acaba cuando, o bien los enemigos o bien los personajes se quedan sin HP. Los TP se utilizarán para realizar ataques potentes que pueden ser combinados haciendo combos. Tanto los HP como los TP pueden recuperarse mediante ítems comprados en las tiendas o encontrados por las mazmorras. También, en caso de que algún personaje caiga derrotado, se puede devolver a la vida con el ítem o la habilidad necesaria. Parece mentira que está explicando esto, a estas alturas.
A diferencia de los juegos anteriores de la saga (de posteriores no puedo decir), en las batallas se introduce un sistema basado en los elementos gracias al cual los ataques que consumen TP se transforman en ataques más poderosos. Esto se consigue pisando un círculo de energía de x elemento, que se crea a partir de utilizar ataques que ya tengan ese elemento. Al pisar el círculo y realizar un último ataque que coincida con este elemento, éste absorbe la energía y se transforma, de manera que, ejecutando Guardian con Luke sobre un círculo azul creado por Jade al haber invocado Blessed Drops, por ejemplo, Guardian se transforma en Guardian Frost. Por otra parte, tenemos las Mystic Artes, únicas de cada personaje, pero también de los jefes importantes, que se tratan de los ataques más poderosos que tienen cada uno de ellos, y que se activan al desbloquear el OVERLIMIT en batalla, un medidor que sube produciéndole daño al enemigo, y realizar un ataque de TP de alto rango. En cuanto al desarrollo de la historia no hay pérdida alguna, porque se preocupan de explicártelo todo bien explicado, sin olvidarse de ningún detalle y, en caso de que lo olvides, en el menú hay una sección que se trata del diario del protagonista en el que te explica lo último que ha ocurrido y tu siguiente objetivo, un detallazo para aquellos jugadores que hagan pausas largas.
El screen que me recordó el face.
Los personajes de este juego también son muy especiales, cada uno con un papel muy concreto, tanto en la historia como en batalla, cada uno con sus habilidades concretas que, aunque parezcan que se repiten roles, por ejemplo Luke y Guy atacan los dos con espada, son muy diferentes entre ellos, Luke es mucho más lento, pero aprende habilidades muy útiles mucho antes que Guy.
Otra cosa digna de contar es que, durante las batallas, ellos hablan y se comentan cosas, de manera que, si les escuchas, puedes saber si alguien está en apuro, o si quedan pocos ítems de estos o de aquellos, y está muy bonito cuando se dan las gracias o cuando se disculpan, incluso muchas veces se animan entre ellos. Y estos diálogos son muy personales y varían en relación de a quién se dirigen, por ejemplo, si curas a Asch con cualquier personaje él dirá que no piensa darte las gracias, pero si es Natalia quien lo hace, dejará escapar un tímido "Pretty thanks". También tenemos conversaciones especiales con los enemigos de batallas importantes que varían dependiendo de qué personajes tienes para luchar.
Estéticamente se caracteriza por tener unos colores suaves preciosos, es una gama muy amplia que se combina muy bien y, aún no estando especialmente contrastada, se lee muy bien en pantalla, especialmente en los combates, a pesar de que muchas veces haya mucha información al mismo tiempo, probablemente se deba a que cada personaje del grupo tiene un color concreto por el cual destaca, así como Jade lleva un traje turquesa que brilla mucho y Luke es el único pelirrojo, Anise es la que ocupa más volumen en pantalla o Guy el que se mueve más rápido. Incluso en mi pequeña pantalla de 2DS, sólo tuve problema con un puzzle en concreto. Por otro lado, también tenemos diversas cutscenes animadas de momentos clave y skits con información adicional sobre la aventura o con conversaciones algo más vanales que le dan un toque especial y destensan la situación.
Podría ser un spoiler si no fuera que no te hacen falta 3 horas de juego para averiguarlo.
En cuanto a la soundtrack es una maravilla. Podría decir que la mayor parte de los temas, o los que más destacan, son más bien melancólicos porque coinciden con momentos muy concretos de la historia, sin ir más lejos, aquel que lo haya jugado recordará Sheaf of Soul, el colmo de la desesperación, aunque claro que tenemos temas que, sin aumentar demasiado el ritmo, suenan mucho más animados, como del tema de Grand Chokmah, uno de mis lugares preferidos. Luego contamos con excelentes temas de batalla, como Never Surrender, lo cual desgraciadamente no puedo decir de los temas de la batalla final, los cuales resultaron un reciclado del tema del opening (KARMA de Bump of Chicken), que me encanta y creo que es de los mejores temas de opening que ha tenido la saga y que tiene mucho que ver con el verdadero significado del juego, pero es que contando Meaning of Birth, el tema de la útlima batalla con Asch, era como la cuarta vez que lo mezclaban para batalla. Sin contar los fragmentos que usaron para otros temas de escenas.
Especial mención a Time of Farewell, mi favorita, aunque en realidad el tema estrella sea probablemente el Grand Fonic Hymn, que se desvela por partes conforme la historia avanza para ser cantado completo al final, aunque también es remixeado varias veces.
Y ahora que creo que ya lo he dicho todo, toca por fin mi opinión personal.
Antes de volverme a jugar este juego, recordaba perfectamente que a partir de cierto momento se tocaban temas muy serios no sólo acerca de la ética y la moral, también sobre el sentido de la vida y lo importante que es, precisamente el mayor problema del protagonista, que, a diferencia de otros juegos, no lucha simplemente para salvar el mundo de x amenaza, lo hace porque cree que así enmienda sus errores, a pesar de que sabe que posiblemente nunca se le perdonará. Porque yo creo que lo más importante este juego no es la historia, ni las circunstancias en las que ocurre, ni si los malos piensan esto y los protas esto otro, yo creo que el alma del juego reside en el protagonista, que reconoce que ha hecho algo horrible y quiere cambiar, y aunque nadie confía en él y le han dejado de lado, él lucha para seguir adelante. El juego en realidad te relata una historia sobre la fuerza de voluntad y cómo las personas pueden cambiar, y de lo importante que es tratar bien a los demás, porque Luke comete su gran error por confiar ciegamente en Van, pero quizás le hubiera comentado algo a los demás y le hubieran ayudado en su momento si estos le hubieran tratado algo mejor, porque claro que Luke al principio de la aventura es un capullo, pero el trato que le dan los demás contribuye a que empeore la situación. Y es que cada personaje del grupo peca en algún aspecto y se resienten por algo, y es aceptando el cambio de Luke cómo ellos consiguen también perdonarse a ellos mismos.
También toca profundamente el tema de la identidad propia y cómo Luke cree que debe tener algún propósito para vivir y acaba concluyendo que simplemente va a vivir porque él quiere hacerlo y que no necesita ninguna otra razón, conviertiéndose así en el protagonista que más daño ha recibido y más fuerte se ha vuelto de los juegos que yo he jugado de la saga.
Así, aunque tenga momentos muy difíciles y situaciones exageradamente injustas, el Tales of the Abyss es uno de esos juegos que guardo en el corazón, y que me alegro de haberlo jugado de nuevo, ahora que tengo otra visión de las cosas (qué mayor me he hecho en 4 años), y que, si tenéis una oportunidad de adquirirlo, no la desperdiciéis, porque es un JUEGAZO con mayúsculas. Y lo cierto es que, aunque me gustaría mucho jugar a los juegos más recientes de la saga, dudo que ninguno llegue tan profundo en mi corazón como lo ha hecho el Tales of the Abyss, y cada vez que miro la carátula me pregunto porque diablos no hay una figura a escala de Jade Curtiss, el tiorrón más buenorro de toda la saga (o de Asch o Guy, a quienes también quiero un montón).
Y ahora me muero de ganas de rejugarme el Tales of Eternia y de recordar porque es mi favorito. Bueno en realidad lo sé perfectamente, pero igualmente lo necesito.
Superbrothers: Sword & Sworcery se estrenó para iPad y su familia en 2011 y se trata de una aventura gráfica de acción y, más que nada, de exploración que se apoya en los apartados visuales y sonoros, sus puntos fuertes, para narrar la historia de una guerrera con una misión, acabar con la inmortalidad de Gogolithic Mass, un espectro que custodia el Megatome, libro de poderosas hechicerías, y que tan sólo de escuchar su nombre se le hiela la sangre a los NPCs. Para lograrlo, deberá servirse de su espada y las canciones mágicas que le permitirán invocar pequeños espíritus que le guiarán hasta el Trigon Trifecta, un milagro dividido en tres piezas que deberá reunir.
Todo hay que decirlo, yo he adquirido el juego via Steam con un sabroso descuento, por lo que, en vez de sus 5,99€ que cuesta me ha costado 1,99€. Cómo mola el Black Friday, y qué rata soy.
De esta manera, la edición de PC hereda las características de la versión original, notándose una barbaridad en el sistema de juego, pues, sin saberlo, poco me costó darme cuenta que antes de estar en Steam para PC había sido un juego de tableta ya que la interfaz está hecha para control táctil, sustituida por el ratón para la versión de ordenador. Y se nota constantemente y especialmente en algunos pequeños puzzles que cuando resolví me dí cuenta que hubiera sido mucho más fácil en un tableta.
Así, no hay misterio alguno en los controles, con el ratón clickeas para seleccionar y explorar y con WASD mueves la cámara para ver el escenario, que puedes ampliar más o menos con la rueda del ratón, luego, con el click derecho desenvainas y guardas la espada, y aguantando unos segundos el click con el izquierdo entras en trance para cantar las hechicerías. Las batallas se basan en ritmos, por lo que, una vez le pillas el truco es muy sencillo y la dificultad reside en que, cada vez que derrotas a un jefe se te resta una estrella de vida, que es la unidad de golpes que puedes aguantar antes de perder la partida, por lo que, comienzas con cinco estrellas y acabas con una sola. Se puede recuperar vida o bien descansando en la cabaña o bien consumiendo setas, pero no se pueden recuperar las estrellas que se te han restado.
Por otro lado, el juego tiene una función muy especial, y es que el juego varía dependiendo de la fase lunar, tanto la del juego como la del día en que se juegue. Así, algunos misterios sólo se podrán resolver modificando la fase lunar. También tiene una función que lo linkea con tu cuenta de twitter, pero o bien no recordaba yo mi contraseña, o bien no acaba de furular.
Los diálogos no tienen desperdicio
La narración general transcurre lentamente, aún así no cansa, pues es el ritmo adecuado que sugiere este tipo de historias, y el hecho de que esté dividido en cuatro partes te invita a descansar cuando es necesario, aunque tampoco hay ningún problema en pausar la partida en cualquier momento.
Estéticamente es bastante extraño, porque utiliza una gama cromática reducida y, sin embargo, todo está lleno de pequeños detalles muy trabajados y, dentro del poco nivel de contraste global, la imagen se lee bastante bien, al menos por lo que se refiere a la pantalla de ordenador, que es más grande que la de tableta. Sin lugar a duda, la estética de los píxeles es la que le otorga más personalidad al juego.
Y en cuanto a la soundtrack, es una joya y es especialmente importante en la narración. Es más, la misma música te cuenta la historia. Generalmente suave y tranquila, le da al juego un punto dulce, pero sabe ponerse seria y hacerte entrar en situación cuando corresponde. Podría definirse como "mística" porque forma parte de la espiritualidad que muchas veces relata el juego con el tema de los milagros y el hecho de que tienes que "cantar" para invocar a los espíritus. Como tracks memorables voy a citar Lone Star, Prittiest Weed (mi favorita) y Unknowable Geometry, que es el tema de boss, aunque no lo parezca, y está muy conseguido, porque la batalla tiene ese ritmo exacto, y es el máximo ejemplo de la espiritualidad que antes he nombrado.
Pedazo escenario
Y creo que sólo queda mi opinión personal.
Alrededor de 5 horas me ha costado pasarme esta aventura que me ha gustado un montón. No por el sistema de juego, pero sí por la historia que narra, y cómo la cuenta, por esos pequeños misterios que se resuelven explorando y el pequeño mundo en el que sucede todo, es más bien la esencia.
Comprendo que en su edición original tuvieras que guiar a la protagonista tocando la pantalla, pero guiarla clickeando con el ratón no me acabó de convencer, personalmente yo lo hubiera configurado para usar WASD para moverla. Por otro lado, como sólo se necesitaba el ratón, con la mano izquierda podía desayunar y merendar mientras jugaba, y en realidad es más cómodo para utilizar la hechicería, fundamental para el final de juego, todo tiene sus pros y sus contras.
Y aunque los aspectos más destacables del juego sean los gráficos y la soundtrack, que por cierto, está incluida si lo compras vía Steam, lo que más me ha gustado ha sido el guión y cómo se relata la historia, con esos diálogos desenfadados que, junto a la soundtrack, intentan ocultar su verdadera naturaleza, porque en realidad se trata de una historia triste ya que la misión de la protagonista la empuja hacia un destino fatal que no puede evitar, y eso lo se descubre poco a poco.
No creo que sea un juego que le pueda gustar a todo el mundo, sin embargo, a mi me ha conquistado. Indudablemente debe de ser más cómodo de jugar en una tableta, pero lo he disfrutado mucho igualmente, y si buscáis un juego corto de aventura fantástica a lo click-and-point con una soundtrack de 10, esta es mi propuesta.
Como de costumbre, cuanto más trabajo tengo, más me apetece escribir en mi blog, y lo cierto es que hacía tiempo que quería hablar sobre este tema en concreto que me afecta desde hace tiempo.
Puoj, Jade, pls
Con poco que estés metido en el mundo del coleccionismo de figuras de anime/manga/videojuegos japoneses, aprendes pronto sobre marcas y materiales, a diferenciar calidades y a apostar por ciertos acabados. Con unos años de experiencia sabes qué figuras corren un alto riesgo de desestabilizarse con el paso del tiempo, o a qué figuras les va a afectar peor el calor del veranillo, que justo en España hay días que no son de broma. Y precisamente esto último fue de lo primero que aprendí yo.
Entonces yo era una joven iniciada en el coleccionismo que vivía feliz ignorando que las falsificaciones existían, y con el hype del Tales of Phantasia, lo más de lo más para mí cuando tenía 14 años, adquirí poco a poco la colección de gashapon del Tales of the Abyss en mi tienda local especializada.
El gashapon del Tales of the Abyss lo llevó a cabo Kotobukiya, al igual que el de los otros videojuegos de la saga, pero algo diferente hicieron en su fabricación, porque poco tardaron en comenzar a "sudar" y volverse asquerosamente pringosas, cosa que sucedía en menor medida con el gashapon del Symphonia y que no sucedió jamás en el del Vesperia.
Poco tuve que investigar para dar con más personas a las que les sucedía lo mismo y que también buscaban solución, porque, por más bien cuidado en detalles que estuviera a pesar de ser un gashapon, daba un asquete impresionante. El motivo era bien sencillo: Para su fabricación se había mezclado con el PVC un plastificante que haría en material más flexible, pero que con el tiempo se evaporiza dejando las figuras en este pésimo estado. Pero eso generalmente ocurre cuando las figuras están guardadas mucho tiempo en sus cajas con sus embalajes, y mi gashapon siempre estuvo expuesto D''':
Desesperada y sin encontrar respuesta, el tiempo fue pasando y nunca encontré ninguna solución permanente, pues hice varias pruebas con algodón, pero la mostosidad siempre volvía y nunca se acababa de ir.
Limpiando el traje D:<
Casualidades del destino me hicieron encontrar hace unos meses un post en mi foro habitual de una persona que había hallado la solución, y que era más fácil que la que otras páginas sugerían. Simplemente, este usuario había frotado la figurita con un trapo seco hasta que el pringue había desaparecido, y no le volvió a salir. Sin nada que perder, cogí a mi más preciado gashapon, el Fon Master Ion, el único que a pesar de su estado seguía expuesto en mi estantería, y le dí una oportunidad. Con mucho cuidado froté con fuerza con un trapo sintético bien fino (en realidad era un trozo de una camisa vieja de mi papá con la cual se habían hecho trapos) hasta en los rincones más difíciles que podía alcanzar, y lo dejé en su lugar de siempre en la estantería. Las semanas pararon y el Fon Master seguía limpio. Era un milagro.
LIMPIO! :D
Unos dos meses habrán pasado ya de esto, y decidí probar con el gashapon de Jade y hacerle fotos del proceso para documentarlo. Al igual que el Fon Master, Jade lleva ya un tiempo expuesto sin que vuelva la mostosidad, y mira que el pobre estaba guarro. Por desgracia mi cámara del móvil ya no es lo que era y mi habitación es más bien oscura, por lo que las fotos no han salido tan bien como esperaba, pero se nota la diferencia en los brillos del gashapon, y parece que Jade limpio sonríe más (?)
Y esta es la anécdota :D
Y pensar que ha sido mucho más fácil de lo que yo imaginé. Porque leí sobre un montón de productos especiales para limpiarlas y un montón de follones, para que simplemente limpiándolas bien con un trapo sintético se recuperaran, así que estoy muy contenta. Y es que el cambio es impresionante, no parecen nuevas, pero ahora están en buen estado, que es lo más importante, y vuelven a lucirse en mis estantes con orgullo.
Hablando de esto, me estoy rejugando el Tales of the Abyss, pero ahora en la 2DS, así que seguramente será del próximo juego del que hable, porque me lo jugué hace 4 años y la diferencia mental de los 18 a los 22 es grande, así que haré una buena reseña como las que Dios manda, aunque probablemente escriba antes la reseña del Zafiro Alfa, que me lo pasé hace tiempo y llevo retrasando el post para pasarme la edición de GBA y comparar, pero la Élite es muerte.
Pues es Domingo, día de escribir en mi blog. Al principio no pensaba escribir hoy, porque estaba inspirada y quería dibujar, pero resultó que me puse un momento a jugar al Zelda a la hora de la siesta y... Pues eso, me lo acabé. Y entonces me dije "Pues vamos a escribir ya la reseña", así que...
Hoy os voy a hablar de un juego al que le tenía muchas ganas desde hacía ya mucho tiempo y que, justo antes de decidir que ya había hecho suficientes gastos, lo ví en una tienda de segunda mano, y lo pillé. Se trata del título más reciente (sino contamos el remake del Majora's) de una de mis sagas favoritas, The Legend of Zelda: A Link Between Worlds, para Nintendo 3DS/2DS de 2013.
Se me vendió este juego de puzzles y aventuras como una especie de remake del A Link to the Past, juego que, justo cuando se anunció este, recordé de su existencia, pues había sido medio desterrado en una esquina de la estantería por una estúpida disputa que tuvimos una mazmorra y yo, hacían como 10 años. Entonces, decidí retomarlo y volver a encender mi GBA, borrar mi partida y comenzarla de nuevo. Y gracias a Dios que lo hice, porque hoy en día, junto al Ocarina of Time, a pesar de todos los dolores de cabeza que me trajo, el A Link to the Past es mi juego favorito de la saga y, claro, la curiosidad por comprobar y comparar surgió.
Después de dos años de paciencia, decidí dar el paso y comprarlo de segunda mano, porque al contrario que en el juego, en este mundo el dinero no crece de las plantas y yo siempre intento esperar a que bajen los precios, a pesar de que muchas veces me sale mal la jugada, como el KH DDD, que tanto esperé que ya no lo encuentro por ninguna parte, o como ahora, que pocos días después de comprarlo, se anunció como NINTENDO SELECTS y puedes adquirirlo por 19,99€. Caprichos del destino.
Como iba diciendo, A Link Between Worlds se me vendió como algo parecido a un remake del A Link to the Past, pero yo, en realidad, lo veo más bien como un juego diferente, que bebe tanto del A Link to the Past como del Ocarina of Time, porque, es cierto que en todos los juegos se repite el mismo mecanismo o términos, pero es que esta vez... Y, aunque es cierto que si antes te has jugado el A Link to the Past llevas ya media lección aprendida, no es absolutamente necesario.
Argumentalmente se sitúa, he entendido yo, en una especie de futuro del A Link to the Past, un Hyrule que vive tranquilo y en el que Link puede dormir tranquilamente (más o menos) hasta que, intentando realizar un encargo, es testigo de algo que jamás hubiera imaginado: Un mago llamado Yuga está buscando a los descendientes de los Siete Sabios para capturarlos y usar sus poderes para resucitar a Ganon, el Rey del Mal. Bueno, eso no es nada extraordinario, lo curioso del tema es que el tal Yuga es un art-lover y lo que hace para capturar a estos personajes es transformarlos en retratos.
Y, cómo no, una vez capturados los Siete Sabios, Yuga se dispone a raptar a la princesa Zelda, por lo que Link deberá darse prisa y conseguir los medallones para mostrarse digno de la Espada Maestra, aquella que se utilizó en el pasado para acabar con Ganon. Sobra decir que el pobre Link no llega a tiempo pero, gracias a un extraño poder que le permitirá entrar en las paredes como pintura, podrá seguir al hechicero hasta un mundo paralelo llamado Lorule que curiosamente se parece mucho a Hyrule... Excepto porque está bastante destrozado. De manera que, mientras la regente princesa Hilda encierra mágicamente a Yuga, Link deberá buscar a las siete pinturas entre Hyrule y Lorule y liberar a los Sabios que le proporcionarán el poder del Triforce del Coraje para rematar a Yuga antes de que se libere del hechizo de la princesa Hilda... Historia con giro argumental antes de la batalla final incluido.
En cuanto al nivel de dificultad, no tiene nada que ver con el A Link to the Past. Los puzzles planteados son incluso divertidos, algunas mazmorras a mi me han impresionado en el sentido de que las he disfrutado mucho porque una vez le pillas el truco al puzzle se resuelve, no con facilidad, pero sí con fluidez. Por supuesto que hay unos cuantos momentos de dolor de cabeza, pero ningún momento es de esos de tirar la consola al suelo e ir a buscar una guía, qué va. Es más, el juego mismo nos proporciona pistas, pues, gracias a unas gafas especiales que Link puede equipar, verá fantasmas que, a cambio de una Play Coin, le proporcionarán información para resolver el puzzle de la sala en la que se encuentren. Pero no es tan fácil como imagináis, yo de tres veces que he pedido ayuda dos fueron bastante inútiles.
Un chico guapo
Por otra parte, nos reencontramos con ese problema que tenía ya el A Link to the Past, el de las pautas del juego. Una vez entras en Lorule, te marcan en el mapa las localizaciones de los Sabios, pero esta vez no te indican ningún orden, nadie te dice por cuál mazmorra deberías comenzar y cuál deberías dejar para el final. Yo misma he acabado el juego sin las botas para correr rápido y habiendo reforjado la Espada Maestra una sola vez. Sin embargo, a este problema se le resta el hecho de que se han suprimido los cofres de los objetos en las mazmorras, es decir, generalmente en las mazmorras hay cuatro tesoros importantes: la brújula, el mapa, la llave del Jefe y el objeto en cuestión que nos ayudará a resolver el puzzle, pues éste último no está en este juego y ha sido sustituido por la tienda de Ravio, un curioso personaje que montará su tienda de objetos en tu casa y te alquilará y venderá todos estos objetos.
Sí, cariños, en este juego tendrás que pagar por tus items, pero es más cómodo de lo que parece porque podremos disponer de todos los objetos desde el primer momento, excepto por la Sand Rod. Al principio Ravio sólo te alquilará los objetos, puedes escoger el que quieras, y alquilar todos los que quieras al mismo tiempo, y el alquiler dura hasta que el siguiente Game Over, es decir, una vez Link se quede sin vida, el pájaro de Ravio recogerá sus objetos y se largará, pero al reanudar la partida estaremos de nuevo en su tienda para alquilar de nuevo lo que queramos. Más adelante nos dará la opción de comprar sus objetos, por lo que si perdemos ya no vendrá el pájaro a recuperar nada y, además, por cada 10 Maiamai que encontremos y devolvamos a su mami Maiamai, ésta se ofrecerá a mejorar uno de nuestros objetos comprados. Hay 100 Maiamai para encontrar, pero no es absolutamente necesario encontrarlos a todos, yo encontré alrededor de 50 y no he tenido dificultades añadidas por eso.
Por otra parte, también se ha suprimido el número límite de x objetos y ha sido sustituido por un medidor clásico como el de poder mágico. Es decir, en vez de poder llevar 30 flechas contigo y tener que comprar más cuando se agoten, podemos disparar flechas hasta que se agote el medidor que, por cierto, se recarga sólo en un tiempo decente.
Se aprovecha mucho y muy bien la habilidad de poderse transformar en graffiti para resolver los nuevos puzzles planteados, y se hace todo mucho más dinámico, permitiéndote explorar más a fondo el mapa y descubrir pasillos que, vistos desde arriba no se pueden percibir. Porque a pesar de ser un juego completamente 3D, la cámara sigue situándose arriba, pero al tener la posibilidad de fundirnos con la pared en forma de pintura, la cámara cambiará de posición y nos permitirá ver cosas que antes no podíamos.
Así que, gráficamente, en realidad es como un juego 2.5D, porque la mayor parte del tiempo son gráficos 3D en un espacio donde realmente sólo existen dos ejes, que se invierten al convertirte en una pintura, pues los gráficos son 3D, con sus tres ejes, pero tú eres un gráfico 2D que sólo se mueve en un eje, de izquierda a derecha. Al principio parece un poco confuso, pero el recurso está muy bien aprovechado, y no me canso de decirlo porque hay batallas en las que esta habilidad te salva el culo.
Cromáticamente, a diferencia del A Link to the Past, éste juego tiene colores muy brillantes e incluso el reino de Lorule no parece tan amenazador como parecía el Mundo Oscuro, pero, claro, por otra parte la historia que se cuenta no desprende esa esencia oscura del A Link to the Past, un juego algo más adulto, no por su contenido, sino precisamente por ésta esencia más cercana al sword and sorcery de entonces.
En cuanto a la música, poco tardó en enamorarme, tan poco que me enamoró con tan sólo el tema del título, que, por supuesto, era un tributo a su origen. Y así encontramos muchas tracks heredadas del A Link to the Past, pero muchas otras track heredadas del Ocarina of Time, sin ir más lejos, en la Cámara de los Sabiossuena exactamente la misma soundtrack, y luego hay similitudes entre temas, como el Eastern Palace que se asemeja al Inside Deku Tree. Por supuesto, también encontramos temas nuevos, como el Mother Maiamai, muy simpático, por cierto. El tema estrella, para mi, es obviamente el Forest of Mystery, que es el tema de los Lost Woods del A Link to the Past, pero no puedo olvidar ese tema tan épico de esa última batalla final con su pausa e intervención de la princesa Zelda, levantándote el ánimo porque queda ya tan poco. Que, por cierto, qué pedazo batalla esa.
Y cómo me mola hacer esta clase de fotos.
Y ahora, mi opinión.
Sin lugar a dudas, es el título de la saga que más he disfrutado, pero entre éste y el A Link to the Past, elijo el origen. ¿Por qué? Simplemente porque soy una viejuna y me parece más atractiva la oscuridad de la historia que relata el A Link to the Past, con ese principio en el que sales en plena tormenta a infiltrarte al castillo por un sueño que has tenido, y encuentras a tu tío, a punto de morir, que te entrega sus armas para que tu puedas salvar a la princesa Zelda, aspectos como ese y tantos otros, que hacían el juego más adulto y he echado de menos.
Por otro lado, el hecho de que el A Link Between Worlds no sea así lo acerca a toda clase de público. También tiene aspectos que lo convierten en un juego esencial para los jugadores de 3DS/2DS, no cabe duda, la idea y el provecho de la habilidad de poder imprimirse en las paredes y atravesar estancias de un lado a otro sin tocar el suelo, que cuando sacaron el trailer a mi me pareció rarísimo pero que ahora lo veo brillante, abre una puerta que une el Zelda más clásico con la portátil del momento y los compenetra en esta bellísima creación, porque los gráficos se levantan haciéndote redescubrir el 3D.
Otra cosa que me gustaría destacar es la batalla final, pero no me gusta hacer spoilers. Aún así, me arriesgaré a decir que la batalla en sí es la última prueba, la última pregunta del examen en el cual se comprueba si has comprendido bien el límite del juego, la última norma. Todo eso junto a su obvia reminiscencia a la misma batalla en el Ocarina of Time. ÉPICO.
Sobra decir que todo el juego me ha resultado maravilloso y, con ese final, me ha marcado y, quizás os parezca exagerada pero, ojala todos pudierais jugarlo.
En realidad, aquel día que compré el Castlevania en la eShop, lo que pretendía era comprarme el primer Zelda, pero le vi los gráficos y pensé que me iba a costar la vista, y que ya estaba suficientemente cegata. No sabía que el Castlevania me iba a cobrar el mismo precio.
¡Basta de rollos! Castlevania es el juego más viejo al que he jugado hasta ahora (porque el Final Fantasy lo jugué en su edición del 20º aniversario) de plataformas y acción, publicado en 1988 para NES, que se puede obtener via Nintendo eShop para la 3DS/2DS por unos 5€, ya no me acuerdo bien.
La historia es sencilla, tu eres Simon Belmont y tu misión es acabar con el Conde Drácula, quien te espera pacientemente en lo más alto de la más alta torre de su castillo endemoniado y lleno de malévolas criaturas que intentarán impedirte el paso. Armado con tan sólo tu látigo y todo aquello que encuentres por el castillo, tendrás que abrirte paso y derrotar a las cinco horribles abominaciones que Drácula ha enviado para aniquilarte.
Así, la mecánica del juego no tiene misterio alguno: Simon ataca con su látigo y con el objeto que haya encontrado durante el stage (sólo podremos llevar uno, de manera que, al encontrar uno nuevo, perdemos el anterior), desde dagas hasta relojes que paran el tiempo, cuyo uso se limita al número de corazones que hayas recogido. Sí, en el Castelvania los corazones que encuentres no servirán para recuperar puntos de vida, sino para sumar usos a tu objeto. ¿Y cómo recuperas vida? os preguntaréis, pues, debo decir que hay dos maneras de recuperar vida, la primera es encontrando el objeto con esa función, que resulta ser como un trozo de carne cocinada y que no sólo escasea, se encuentra bien escondido, y la segunda manera es derrotando al jefe del stage. Como supondréis, con estas condiciones, el juego tiene una dificultad importante.
Contaremos con 3 vidas y la posibilidad de mejorar nuestro látigo, gracias también a látigos que encontraremos por los stages. También cabe decir que, dependiendo de los objetos que encontremos y los enemigos a los que derrotemos, se nos irá sumando puntuación al marcador, que volverá a cero cada vez que perdamos la partida o comencemos un nuevo stage. Y, cada vez que Simon muera, no sólo se nos restará una vida, volverá al principio del stage y el contador volverá a cero, también perderá todas las mejoras y el objeto que tenga equipado. Y esto sólo es el principio.
Mi momento favorito.
La dificultad del juego de un stage a otro crece de manera exponencial, y el hecho de que los enemigos se sitúen en lugares clave para hacerte la vida imposible no ayuda. Añadamos a esto las limitaciones gráficas de la consola original, que muchas veces el juego se aprovecha de ello para crear escenarios y escenas muy bonitas, como la imagen de arriba, pero que, aún muchas más veces, aprovecha para dificultar la lectura de la imagen, y lo consigue. La clave de este juego es tener paciencia y ser muy observador. Y tener suerte, mucha suerte, porque es un juego cruel que te obliga a aprender de tus errores a fuerza, y muchas veces parece que se burle de ti haciendo que pequeños detalles resulten una muerte fatal. Un reto importante. Y no es un juego muy largo, hay gente en YouTube que su gameplay le dura hora y poco, y a mi, mi consola ha contado 6 horas de partida.
Gráficamente muy limitado, me parece sorprendente como con tan pocos colores es capaz de crear estos escenarios y ambientes que, acompañados de la música, hablan, sin lugar a duda, de una auténtica historia de terror, y cómo se utilizan sus limitaciones para aumentar la dificultad. Y es que está hecho a propósito, estoy segura, porque el primer Megaman tiene las mismas limitaciones y se lee mucho mejor. Por otro lado, si nos ponemos románticos, precisamente así es como pensamos que sería el castillo del Conde Drácula, un lugar oscuro y mal iluminado, lleno de trampas.
Continuando por la música, al soundtrack de este juego tiene tracks muy épicas. Heart of Fire es uno de mis temas favoritos, al igual que Wicked Child, que los relaciono directamente con los momentos del juego en los que suenan, pero yo diría que el tema estrella del juego es Nothing to Lose, que no más comienza a sonar sabes que, al subir esas escaleras, con la luna como testigo, habrás llegado al lugar donde el Conde te ha estado esperando, y comenzará la batalla final, en la que suena Black Night, una de esas tracks que narra sin palabras una batalla a muerte. Finalmente, el Ending Theme es precioso y, siguiendo la misma estética lúgubre, te insinúa con sus últimas notas que la historia no acaba aquí...
Y creo que ya sólo queda mi opinión personal.
Comenzaré diciendo que pocas veces me he sentido tan orgullosa de mi cuando en los créditos de un juego me han dado las gracias por jugar. No sólo eso, el Castlevania te felicita diciendo que el papel más importante del juego lo has desempeñado tú, siendo, después de todo, sincero y humilde, y quizás disculpándose por todos los gritos de rabia que el jugador puede haber berreado mientras jugaba.
La razón real por la cual me decidí a adquirir este juego fue esta ilustración de aquí arriba, que es la carátula del juego. Me preguntaba que cómo diablos había podido el artista poner esos colores y que quedaran tan bien. Ese naranja tan amenazador que nos hace mirar a Simon, preparado para la aventura de su vida, que se equilibra gracias al triángulo de brillos que se forma y que nos envía a la mirada al Conde que resplandece de locura. Entre otras cosas. Una ilustración de esas que me gustaría tener en póster y enmarcarla, de las que digo yo que son míticas, y que me contó una de esas historias oscuras de Sword and Sorcery que tanto me gustan.
Y es que este juego es precisamente eso.
Todo ello desprende la esencia de la fantasía de aquel entonces, y te transporta a ese mundo oscuro donde un héroe solitario se enfrenta a su destino impuesto. Y cómo mola.
Sin lugar a dudas, no es un juego para cualquier jugador, pues se requiere mucha paciencia y atención, y los gráficos también acotan a un público muy particular que, o bien jugó el juego durante su infancia, o bien jugó algún juego de la saga y se interesó en el origen, o bien tuvo curiosidad, como es mi caso. Pero desde luego, si lo que queréis es una buena aventura de fantasía ochentera, este es vuestro clásico y, por mi parte, el siguiente título ya lo tengo apuntado en mi lista para jugarlo de aquí a un tiempo.
HE VUETLO. He vuelto porque estuve tres días pasándomelo pipa en el ILUSTRAFIC, donde tuve un montón de ideas y escuché conferencias muy interesantes que me dieron aún muchas más ideas, y al final me dibujaba encima de tantas cosas que se me ocurrían. Pero como las cosas buenas vienen en pequeñas cantidades, hasta de aquí a dos años no hay más.
Y, hablando de pequeñas cosas buenas, hoy os quiero hablar de algo que descubrí durante esos días, algo que, ahora mismo, es uno de mis pequeños tesoros.
Para nuestra sorpresa (bueno, en realidad todos habíamos leído el programa y no era ninguna sorpresa), uno de los ponentes invitados, Nicolas Burrows, además de un chico muy guapo y majo resultó ser compositor, y nos dedicó un pequeño concierto acapella con guitarra para cerrar el congreso. Fue uno de esos momentos mágicos en los que todo deja de existir excepto ese pequeño espacio en el que todos estábamos, sentados o de pie, escuchando atentamente al artista y maldiciendo a quién hiciera un mínimo ruido que interrumpiera nuestra concentración. Algo así. De aquello sólo quedan nuestros recuerdos grabados en nuestros corazones y algún fragmento grabado en vídeo.
Una vez finalizada su actuación, y tras unos segundos de confusión al retornar al mundo real, ayudada por mi compañera (porque me sentía demasiado pato como para tan siquiera acercarme a decirle al chico que me había gustado tanto su concierto) nos acercamos al mismo tiempo que un grupo de chicas algo más espabiladas que nosotras al artista, no sé muy bien con qué intención. La cuestión es que, al llegar a aquella esquina en la cual habían acorralado al pobre chico, reparamos en que vendía alguna de sus obras, entre las cuales se encontraba esta pequeña moneda que compré por 10€ y fotografié esta mañana para escribir este post.
Y es que es una moneda especial.
La moneda, limitada a 100 unidades, se encontraba curiosamente guardada en un pequeño sobre de papel acompañada de un pequeño librito con información sobre el álbum musical, sobre el cual cantó alguna canción, y un código de descarga para obtenerlo via BandCamp (mi plataforma favorita para escuchar música guay y descubrir artistas).
De manera que, en vez de publicar el EP en CD físico, se ha optado por esta alternativa, y transformarlo en un objeto más bien representativo, algo diferente.
El álbum está compuesto por cuatro canciones suaves y tranquilas, con notas muy dulces y despreocupadas que cuentan pequeñas historias que podéis escuchar en la playlist de aquí arriba, que os llevará a la página de BandCamp, donde podréis obtenerlo por un mínimo de 5,32€. Digo un mínimo porque recordad que en BandCamp el precio lo pone quien compra el producto a partir del mínimo que ha marcado el artista que vende.
Por otro lado, la página de BandCamp también ofrece la oportunidad de adquirir la emblemática moneda por 10,65€ más luego el envío.
Personalmente, le tengo mucho cariño a este álbum por dos motivos muy personales, primero porque me recuerda todo lo bien que me lo he pasado estos días y lo mucho que he aprendido, y luego por la moneda. Siempre estoy protestando y lamentando el hecho de que si este CD sólo está en descarga digital, o si este juego no ha salido en edición física, etc, es un tema muy común mío. Ojala tuviera todos los álbumes que tengo comprados via BandCamp en edición física para ponerlos en mi estante de CDs y admirar como una tonta cómo combinan los colores y ordenarlos de mil maneras, pero no es así (hasta que coja por grabarlos y montarlos yo misma, claro), pero este álbum, sí que tiene una edición física, no es un CD, pero por eso precisamente es especial. En vez de un CD tengo una pesada moneda resplandeciente que tendrá como 2,5 cm de diámetro que quiero enmarcar y no sé muy bien cómo hacerlo. Y qué bonita quedará cuando lo consiga y la ponga junto a Len, encima de los CDs.