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miércoles, 1 de marzo de 2017

The Legend of Zelda -Virtual Console-


Parecía que nunca iba a suceder, o que faltaba mucho, pero ocurrió a finales de Febrero: Después de varios días concienciándome de ello, me senté para no levantarme sin acabarme de una vez por todas este juego.


The Legend of Zelda, el primero de todos, originalmente para NES en 1986, que he podido jugar en mi 2DS porque se puede comprar vía eShop por 4,99€. Desde bien pequeñita yo he sido muy fan de la saga, comenzando por el Ocarina of Time de la N64, envidiando a todos mis compañeros de clase que tenían una GBA para jugar a los Oracle, y continuando con el A Link to the Past y el A Link Between Worlds. No podiendo jugar a los juegos de la Wii, me decidí por volver al origen de la saga, para descubir cómo comenzó todo, para poder decir que lo he jugado, pero, aunque ya me había enfrentado a retos como el primer MegamanCastlevania, no imaginaba esta locura.

El argumento no es ninguna sorpresa: Para proteger el sagrado Triforce del principe de la oscuridad, Gannon, la Princesa Zelda divide una de sus piezas en 8 fragmentos antes de ser capturada. ¿Nuestra misión? Reunir estos fragmentos para reconstruir la pieza e ir a salvar a Zelda. La dificultad, sin embargo, es una auténtica pesadilla. De verdad. La dificultad de este juego se ríe a carcajadas de todos nosotros porque está bien claro que se hizo apropósito para que el jugador compre la guía del juego, porque las pistas que se te dan dentro del juego son más bien escasas, no mas comenzar se te otorga tu primera espada y se te deja sólo y sin más diálogos en el mundo de Hyrule, por lo que, encontrar la primera mazmorra sin guía es una casualidad, pero es que el resto de juego, sin guía, es mucho más que un reto, prácticamente imposible, como mínimo, tienes que consultarla para saber dónde están las mazmorras, muchas de ellas ocultas a la vista. Aún así, la dificultad llega más allá, aunque conforme avanza la aventura tengas acceso a mejores armaduras y espadas, tu equipo inicial y la inexperiencia hace del principio de la aventura algo muy complicado, y las mazmorras, aunque con mapa, tienen cantidad de pasillos secretos y paredes detonables, así como ítems clave que puedes dejarte olvidados perfectamente, y jefes que, por cierto, se repiten. Para acabar, puedes ver cuántas veces has muerto al cargar tu partida. Jodido. Desesperanzador. Y muchas veces irritante, y no os imagináis hasta qué extremo.

Teniendo la posibilidad de hacer guardados rápidos en la Virtual Console, el juego debería de ser mucho más fácil (Yo me reté a no usarlo, pero la mazmorra final me fue demasiado, y lo que no me libró de mis más de 130 muertes), cierto, aunque eso no te quita la frustración de ciertas salas de mazmorras plagadas con enemigos, algunos de ellos con la capacidad de teletransportarse a cualquier lugar de la sala al azhar, otros capaces de quitarte tu escudo mágico y, peor aún, no devolvértelo jamás, por lo que te toca ahorrar 130 rupías para volverlo a comprar. Y esta última mención no es la única diferencia de gran importancia que he encontrado con juegos posteriores, las flechas, por ejemplo, parecían que no se consumían hasta que me acabé el dinero, sí, es como si Link hiciera descargas digitales por una rupía cada vez que dispara una condenada flecha que, por cierto, necesitarás para derrotar a Gannon. Botellas donde guardar hadas, tampoco, aunque eso ya lo sufrí en el Oracle of Ages.

Y aún así, no todo son cosas malas, porque algo debe de tener el juego para que aguantara tanta tortura, tantas muertes, tanto ahorrar para comprar pociones y escudos, o tanto salir y entrar de las mazmorras para conseguir corazones, porque esa es otra, si mueres fuera de la mazmorra apareces justo donde comienza la aventura, por lo que te toca volver a buscar la puñetera mazmorra, y hay algunas que sabiendo dónde estaban me perdí de camino a ellas. No estoy hablando precisamente del apartado gráfico, que muchas veces hería a la vista, que por una parte comprendo la limitación de la consola, aunque estamos hablando de la misma consola en la que se jugó el Megaman, publicado 3 años después. Quizás tenga mucho que ver la soundtrack, desenfadada, mucho más que conocida, que aunque te hartes de escuchar el Overworld Theme, cada vez que comienza no puedes remediar esbozar una sonrisa, o cuando Menu Theme te hace cerrar los ojos para salir mentalmente del juego un momento antes de continuar. ¿Tema estrella? Title Theme, sin dudas, digno de ser el tema del primer juego de esta saga.

Es otra cosa, la que quizás me haya empujado a seguir, a parte del orgullo, y es, me parece, la clase de historia que se narra, la historia de un héroe con una misión que cumplir, con un mundo que salvar y una princesa que rescatar, con tantos peligros y amenazas que le harán la vida imposible, con tantos quebraderos de cabeza buscando al Jefe de la mazmorra, y con muchos misterios innombrables por desvelar. Una leyenda de Fantasía Épica protagonizada por nosotros, que en el juego nos encarnamos como el pequeño y torpe Link, a quien sin lugar a duda se le ha impuesto un reto que le viene grande.

Con poco más que decir de este juego tan particular, creo que es la primera vez que puedo decir que no se lo recomendaría a nadie que no estuviera dispuesto a aceptar un reto de los grandes al que le deberá echar mucha paciencia, en el que el hecho de derrotar a un Jefe sabe a gloria porque es sinónimo de no tener que volver a hacerte esa mazmorra, de verdad, es el juego de la saga que menos he disfrutado, y el A Link to the Past tiene una dificultad comparable (o al menos de los juegos de la saga que me he jugado yo pensé que era el más difícil antes de jugar esta entrega) y se pelea con el Ocarina of Time en mi ranking personal de favoritos, y es que esta entrega del Zelda carece de tantos elementos, desde NPCs entrañables hasta, bueno, es que no hay un puñetero pueblo, el mundo de esta historia no tiene más que mazmorras y cuevas donde se ocultan los vendedores, cada uno de ellos más ladrón que el anterior. Eso sí, puedo decir con orgullo que yo me he pasado el primer The Legend of Zelda.
Este diseño de Link es lo más entrañable del juego.

miércoles, 3 de agosto de 2016

MEGAMAN 4 -3DS game review-


Por fin ha ocurrido. Estaba algo atascada en este juego, pero el otro día que estuve tres horas intentando exportar un vídeo me puse a jugar mientras esperaba, y en un par de días lo terminé, así que hoy tengo el honor de poder escrbir la reseña del MEGA MAN 4.



Original de la NES, publicado en 1991 por CAPCOM, este clásico superviviente regresa al siglo veintiuno gracias a la reciente Mega Man Legacy Collection para 3DS, que recopila los 6 primeros títulos de la saga, y que no fue publicada en su edición física en Europa, detalle que voy a nombrar cada vez que me pase un juego de la colección para que quede constancia de lo enfadada que estoy y de todo el rencor que guardo hacia el responsable de tal acontecimiento, porque yo estaba dispuesta a pagar y sacrificar muchas cosas por esa preciosa edición física de coleccionista.

Así, tras la supuesta muerte del Dr. Wily y la desaparición de Protoman, un nuevo antagonista aparece en escena, el Dr. Cossack, un hater de los que no quedan, que dice ser el mejor ingeniero robótico cuyas creaciones han vivido siempre en la sombra por culpa del Dr. Light, y ha construido 8 peligrosos robots cuyo sentido de la existencia es, exclusivamente, acabar con Megaman, la creación más perfecta del Dr. Light. Ante tal atentado contra la paz y tranquilidad de nuestro protagonista, no hay más remedio que aceptar el desafío e ir en tren hasta lo que parece Sibéria para acabar con estos robots. Para lograr su victoria, el Dr. Light nos construye un nuevo Mega Buster que podremos cargar para hacer disparos más fuertes, y también contaremos con la ayuda de Rush, nuestro perro robot, y Eddie, un robotín que nos aparecerá de cuando en cuando para darnos items muy útiles, o no tan útiles.
Por supuesto, detrás del científico ruso se encontrará el Dr. Wily, quien le está obligando a hacer esto porque tiene a su hija de rehén.

The bad guys.
De esta manera, el juego se estructura en tres partes a las que ya estamos acostumbrados por los juegos anteriores: Primero deberemos derrotar a los 8 robots malvados creados por el Dr. Cossack, atentos a lo ridículos que suenan algunos de ellos: Toadman, Brightman, Pharaohman, Ringman, Dustman, Skullman, Diveman y Drillman. Y es que cada vez desvarían más, porque yo comprendo que los Robot Master del primer juego tenían su sentido porque eran robots constructores, pero se supone que estos son robots de guerra, construídos para destrozar a Megaman y hacer llorar a su padre, cómo se te ocurre hacer un robot-rana para es fin. Whatever. En la segunda parte del juego, nos infiltraremos en la fortaleza del Dr. Cossack, dividida en 4 stages con sus respectivos bosses, y en la última parte asaltaremos la fortaleza del Dr. Wily, organizada del mismo modo.

 La dificultad del juego, a mi parecer, es media, es decir, ni por asomo es tan difícil como fue el primer juego, y aún así tiene momentos complicados en los stages y bosses más chungos que otros que dependen de una estrategia basada en los timings, sin embargo, es un juego que se disfruta mucho, hasta el punto en que probablemente fuera el título de la saga clásica que yo recomendaría a aquellos que quisieran comenzarla. Por otra parte, todo se ha de decir, la Legacy Collection tiene la ventaja de poder guardar partida y cargar los datos en cualquier momento, como ya te hacía la propia 3DS con los juegos retro que compras en la eShop, pero de algún modo te invita más a guardar partida, de manera que la dificultad del juego hoy en día no tiene nada que ver la de su época original, en la que en vez de guardado se usaban contraseñas (Ahora que lo recuerdo, yo sólo he utilizado contraseñas jugando al Megaman X2, podría ser un pedazo reto para el siguiente juego.)

En cuanto a gráficos, no existe ninguna novedad respecto a los juegos anteriores, incluso puedes seguir disparando através de las paredes. Por lo que se refiere a la OST, no contamos con temas tan reconocibles como en los juegos anteriores, pero aún así muchas de las tracks resultan entrañables, el tema de la introducción, con opening y todo, como en el segundo juego, y el del título especialmente me conquistaron rápidamente, y también son dignos de nombrar los temas de los stages de Skullman y Pharaohman al igual que el de los stages 3 y 4 del Dr. Cossack o del Dr. Wily.

Y ya sólo queda mi opinión personal:
Aunque me hubiera gustado más que el argumento continuara con la incógnita sobre Protoman que nos dejó el final de la tercera entrega, el juego tenía todo lo que yo esperaba de él: Unos buenos ratos de diversión con su dificultad moderada y una buena soundtrack, con enemigos para recordar y nuevos aliados, y ese factor medio sorpresa de que el Dr. Cossack no era la mente malvada detrás de todo, sino el Dr. Wily de nuevo, a quien espero volver a encontrar en la siguiente entrega, que parece que sí que retomará el misterio de Protoman. En mi opinión, un buen juego para introducirse en la saga.

Uy, mi Mega necesita repintarse un pelín las articulaciones.